martes, 27 de noviembre de 2007

La fisiocracia y los orígenes del pensamiento liberal

A lo largo de esta semana hemos terminado de ver el resto de teorías económicas que preponderaron durante la Edad Moderna. Si en semanas anteriores nos dedicamos a tratar el mercantilismo y las diversas variantes nacionales, esta semana nuestro blog versará sobre la fisiocracia y sus principales autores y sobre la figura de Adam Smith.
Lorsque l'agriculture prospère, tous les autres arts fleurissent avec elle, mais quand on abandonne la culture, par quelque cause que ce soit, tous les autres travaux, tant sur terre que sur mer, s'anéantissent en même temps. (Socrate, dans Xénophon)
La frase arriba expuesta en francés, « Mientras la agricultura prospere, las otras artes florecerán con ella, pero cuando abandonemos el cultivo, por cualquier causa que sea, el resto de trabajos, tanto los de la tierra como los del mar, se agotarán al mismo tiempo » nos resume el pensamiento fisiócrata, movimiento económico basado en la máxima de que la tierra es la única fuente de riqueza y la agricultura el único medio de propagarla.



A continuación veremos las características del movimiento y los principales autores que la promovieron haciendo una referencia a las connotaciones de este movimiento en España.

1. Postulados de la fisiocracia

La fisiocracia es una escuela de pensamiento económico surgida en el siglo XVIII en Francia de la mano de François Quesnay y Anne Robert Jacques Turgot. El término fisiocracia procede del griego “fysis” y “kratia” y quiere decir “gobierno de la naturaleza”.
Partiendo de esta base etimológica podemos colegir que la máxima importancia para estos autores a nivel económico, estaba en la naturaleza, por ello pensaban que las leyes humanas debían estar en armonía con la naturaleza.
Los fisiócratas consideran que sólo las actividades agrícolas son las que posibilitan que el producto obtenido sea mayor que los recursos empleados en la producción, surgiendo así un excedente económico. Consideraban estériles a todas las actividades como las manufacturas o el comercio.
Las principales premisas de esta escuela son la existencia de una ley natural que aseguraba el buen funcionamiento de la economía sin la intervención del Estado, máximo exponente de esta idea es la frase laissez faire, laissez passer (dejar hacer, dejar pasar)
La aristocracia nace de una reacción intelectual al pensamiento mercantilista. François Quesnay fue el primero en estudiar en su Tableau Economique, la economía como un flujo circular de bienes y dinero que tendría lugar entre los campesinos, que cultivaban la tierra y producían la riqueza, los terratenientes, poseedores de la tierra y por tanto de la riqueza y los comerciantes, quienes ponían en circulación esa riqueza generada.
Para los fisiócratas toda la riqueza era procedente de la tierra, y la agricultura era el único medio para producirla. Creían esto ya que era la tierra la única fuente capaz de crear excedente, por ello el Estado debía ocuparse de ella. Solicitaban un impuesto único sobre la tierra y la anulación de todos los impuestos de origen mercantilista como aduanas, aranceles, puertos secos, fletes… se convierten por tanto en precursores del libre cambio al decir esto junto con la inutilidad del Estado en materia económica.
La fisiocracia consideró la manufactura como una actividad estéril ya que no era capaz de generar riqueza, sino sólo distribuirla.
2. Los fisiócratas

FRANÇOIS QUESNAY; EL PENSADOR DE LUIS XV
Quesnay (1694 – 1774) destacó no sólo por su actividad como economista, sino como médico, especialmente cirujano.
Nació cerca de París, en Merey, hijo de un abogado pequeño terrateniente. Estudió medicina y cirugía en París, pasando a ser cirujano del rey en 1737.

Unos años más tarde, en 1744 se gradúa como doctor y logra el cargo de médico del rey, pero rápido obtiene el de primer consultor, instalándose en Versalles. El monarca Luis XV pronto le tomó cariño, prueba de ello es que lo llamaba “mi pensador”.
Durante su estancia en palacio, y una vez iniciada su actividad como economista, tuvo contacto con Jean de Gournay (1712 – 1759) alrededor de ambos se formaría el grupo de los fisiócratas, teniendo como discípulos a Mirabeau, Nicolás Bardeau, Le Trosne, Morellet , Turgot y Dupont de Nemours.
En 1758 publica la Tableau éconómique, en la que postulaba las ideas fisiócratas. Es la primera obra que pretende estudiar el funcionamiento de la economía de forma analítica. Expuso su ideología en artículos en La Enciclopedia en "Fermiers" y "Grains", escribió un tratado sobre las leyes naturales en la Physiocratie de Dupont de Nemours; Maximes générales de gouvernement economique d'un royaume agricole (1758) y la, publicada simultáneamente, Tableau économique avec son explication, ou extrait des économies royales de Sully Dialogue sur le commerce et les travaux des artisans, y otras obras no tan significativas.



JEAN CLAUDE MARIE VICENT DE GOURNAY

De Gournay (1712 – 1759) no fue exactamente un fisiócrata, sino un economista con unos postulados cercanos a esta teoría. Defendió la abolición de las restricciones industriales y comerciales y fue el creador del principio laissez faire, laissez passer, es decir dejad hacer, haciendo referencia a la libertad manufacturera dejad pasar, refiriéndose a la libertad aduanera, conceptos claves para el liberalismo económico.

Creía que había paridad en la importancia de la industria y la agricultura como fuentes de riqueza.

Tradujo a Sir Josiah Child, fue maestro de Turgot, quien escribió un panegírico sobre su maestro.



VÍCTOR RIQUETTI, MARQUÉS DE MIRABEAU



El marqués de Mirabeau (1715 – 1789) fue discípulo de Turgot. Tiene dos obras destacadas "El amigo de los hombres, o Tratado de la población" (1756), "Teoría del impuesto" por la que acabaría en la cárcel y "Cartas acerca de los trabajos pesados" ambas obras de 1760. Contribuyó a la difusión de las ideas fisiocráticas gracias a la tertulia que inauguró en parís en 1765.


ANNE ROBERT JACQUES TURGOT
Turgot, baron de Laune (1727 – 1781) fue economista y político. Su familia tenía una antigua trayectoria política, pertenecía a la nobleza normanda de rancio abolengo, abandonó la carrera eclesiástica poco antes de ordenarse, era conocido como el abad Brucourt. Estudió en la Sorbona.
Se relacionó con los principales fisiócratas y realizó una brillante carrera en la Administración, llegando a ser consejero en el Parlamento, maître de requêtes e intendente de Limoges en 1761, donde demostró su buen hacer y sus conocimientos económicos. Al mismo tiempo escribió obras como Reflexiones sobre la formación y distribución de la riqueza (1766) o Sobre la libertad en el comercio de grano (1770).
En 1774 fue nombrado auditor general por Luis XVI y promovió muchas reformas, muchas de ellas con el fin de abolir los privilegios de los terratenientes, por lo que fue destituido.
Realizó viajes por Suiza y Francia junto con Gournay, trabó amistad con Voltaire y con Madame Helvétius, también frecuentó a otras importantes damas precursoras de la cultura con sus salones como Madame Geoffrin, Madame du Deffand, Madame de Lespinasse y la duquesa de Envilie.
Es en estos momentos cuando se relaciona con los fisiócratas y economistas relevantes. Fue un estudioso de la ciencia, lenguas clásicas y modernas. Hizo diversas traducciones y compuso artículos diversos para la Enciclopedia y otras publicaciones.
En este puesto continúa la labor de Tourny, hace un informe catastral de su territorio, reduce la contribución de la provincia, publica Aviso sobre la asignación y reparto de la "taille" , tiene la idea de la sustitución de la corvée.
Obras destacadas suyas son Memoria sobre los préstamos con interés, (1769) en relación a un escándalo financiero en Angulema, Memoria sobre minas y canteras y la Memoria sobre la marca de los hierros, en las que defiende el libre mercado, intenta potenciar la industria local de la porcelana., durante una hambruna en 1770 71 obligó a los terratenientes a socorrer a los pobres, organizó un sistema de caridad para con los pobres y disminuidos haciendo, en la mayoría de los casos agentes a los curas.
En 1770 dirige al abad Terray Cartas sobre la libertad del comercio de grano, demostrando que el libre comercio es beneficioso para todos. Otras de sus obras son Reflexiones sobre la formación y la distribución de la riqueza, y las Efemérides del ciudadano.
Desarrolla la teoría de Quesnay, según la cual la tierra es la única fuente de riqueza y divide la sociedad en tres clases; los agricultores, los asalariados y los propietarios. Crea la teoría del impuesto único, que expone que sólo el producto neto del suelo debe ser tasado. Reivindica la libertad total del comercio y la industria.
Turgot fue nombrado ministro de Marina en 1774, después es nombrado Inspector General de Finanzas, en este cargo ofrece al rey una declaración de principios, no habría bancarrota, no incrementaría los impuestos, no habría deuda. Controló el gasto estricto de todos los ministerios, debiendo ser éstos aprobados por él, elimina prebendas, se lucha contra los abusos de las compras al contado, solicita al rey una dotación de empleos y pensiones, planifica una reforma agraria, anula contratas, sustituye las diligencias por otros vehículos llamados turgortinas, prepara un presupuesto ordinario.
Con estas medidas logra reducir el déficit y mejora el crédito, suprime muchos impuestos y se opone férreamente a la intervención francesa en la Guerra de Independencia Norteamericana.
Prepara un decreto del libre comercio del grano que debe reescribir en varias ocasiones, cuenta con la oposición de los especuladores del grano, especialmente miembros de la familia real. La maña cosecha de 1774 provoca disturbios y revueltas como “la guerra de las harinas” que minan su posición.
En 1776 presenta al Consejo del rey sus Seis decretos de Turgot que pretenden abolir los privilegios y gravar con impuestos a todos los estamentos, incluye el derecho de todo hombre a trabajar. Esto le acarrea el odio de la nobleza y el Parlamento de París. El rey le retira su apoyo al ver que no cuenta con el favor de los ministros, llegando a tener la oposición de su amigo Maurepas.
Turgot cuenta con el monarca para llevar a cabo todas las reformas, se opone a la intervención de los parlamentos en el tema legislativo. Se opone a la convocatoria de Estados Generales.
Sui plan aparece en su Memoria sobre los municipios, en el cual sólo los propietarios deben formar el electorado, sin distinguir entre estamentos. Sin embargo, Luis XVI retrocede ante las grandes miras de su plan.




PIERRE SAMUEL DU PONT NEMOURS; PADRE DE UN FABRICANTE DE PÓLVORA.



Du Pont Nemours (1739 – 1817) fue empresario y economista. Tuvo relación con Quesnay, con quien elaboró varias obras entre ellas La Fisiocracia (1768) Se encargó de las Efemérides del ciudadano en 1769.
Amigo de Turgot, quien lo llamó durante su ministerio. Cayó junto a él en desgracia siendo llamado de nuevo por Vergennes. Fue uno de los redactores del Tratado de Versalles de 1783, donde conoció a Jefferson, quien posteriormente lo ayudaría. Luis XVI como agradecimiento, le otorgó una patente de nobleza.
Fue presidente de la Asamblea Constituyente, votó a favor de las principales reformas, pero sufrió la ira popular por su apoyo al rey. Se cuenta que defendió físicamente junto a su hijo a los monarcas. El Terror lo condenó a ser guillotinado, pero con la reacción thermidoriana fue liberado.
En 1799 marcha con su familia a Estados Unidos, donde mantiene círculos con la idustria y el Gobierno. Regresó a Francia con el Directorio y fue diplomático en tiempos de Napoleón, participa en la compra de Luisiana, se exilia de nuevo a Estados Unidos durante los Cien Días, por haber votado en favor del exilio de Napoleón a Elba.
Entre sus obras destacan muchos textos de diversa índole: economía, política, historia natural… La fisiocracia, La filosofía del biensestar, Memorias sobre los animales, una traducción en verso del orlando furioso y unas memorias sobre Turgot. Redactó durante algún tiempo el Diario de agricultura.
Su hijo fundó una fábrica de pólvora que se convirtió en una de las más importantes empresas del momento.


3. España, receptora de las nuevas tendencias fisiocráticas.

La fisiocracia hizo también su aparición en España de la mano de Campomanes. Tres discursos dedicados a la educación de los artesanos, a la agricultura y al fomento de la industria popular de la pluma de Manuel Rubín de Celis muestran estas ideas fisiocráticas arribadas a España a través de Pedro Debout, miembro de la Real Sociedad Económica de Amigos del País Matritense y colaborador de Campomanes.

Campomanes combinó las ideas mercantilistas y fisiócratas, y a partir de los años setenta acepta los planteamientos de la nueva escuela quizá porque supone una vigorización del absolutismo político. A la difusión de estas ideas contribuyeron obras de la escuela como las de Mirabeau, traducida por Serafín Trigueros, o Quesnay, traducido por el rioplatense Manuel Belgrano.

Nicolás de Arriquíbar se inspira en Quesnay para su Recreación política en la que prima a la industria sobre la agricultura. Un autor que trata el tema de la pesca es Antonio Sáñez Reguart, funcionario, impulsor de la Real Compañía Marítima de Pesca y autor del Diccionario de las Artes de Pesca Nacional en cinco volúmenes.

Si las ideas fisiocráticas no entraron en España en conflicto con el mercantilismo precedente, tampoco tuvieron un desencuentro con la nueva teoría de ADam Smith, a quien se consideró continuador de aquella doctrina. Fue traducido por Alonso de Ortiz y Carlos Martínez de Irujo confluyendo en la formación de la ideología liberal española. Independientemente de estas ideas extranjeras, hubo problemas autóctonos que generaron grandes debates como la Única Contribución, La libertad de Comercio de Indias y la Ley Agraria

La única Contribución, elogiada por tratadistas como Miguel Zabala y que permitió levantar el Catastro de Ensenada en tiempos de Fernando VI.

El Libre Comercio con América, base para la recuperación económica de España impulsada por Patiño quien presentó un Proyecto de 1720 manteniendo el monopolio gaditano y los posteriores decretos de libertad de comercio de 1765 y 1778. Todos los economistas como Narciso Feliz de la Peña y Jerónimo de Uztáriz trataron la carrera de Indias, hasta los pensadores liberales como Marcelo Bitar. Estas medidas fueron tomadas desde el reinado de Felipe V por el marqués de Santa Cruz de Marcenado y José Campillo, ya con Carlos III Floridablanca apoya estos proyectos.

La Ley Agraria que trataba el tema de las manos muertas, la acción de los funcionarios, la colonización de Sierra Morena, y los intentos de redacción de memorias de los miembros de las Sociedades Económicas de Amigos del País para mejorar la producción. Destacan las de los intendentes, especialmente Olavide, los corregidores, síndicos personeros, diputados del común…
Destaca sobre todos ellos el Informe sobre el Expediente de Ley Agraria de Gaspar Melchor de Jovellanos, que, influido por los mercantilistas agraristas, por los fisiócratas y por Adam Smith propugna la eliminación de los osbstáculos que impiden el desarrollo de la agricultura española. Este informe supone la cima del pensamiento ilustrado en materia económica, pero no se difundió con facilidad ya que cuestionaba muchas de las bases del Antiguo Régimen. La aportación ilustrada española al pensamiento económico fue cuantiosa, aunque falta de originalidad, estas obras se completarán a fines de siglo por la singular obra de Eugenio Larruga; Memorias políticas y económicas sobre los frutos, fábricas, comercio y minas de España que representan un gran repertorio de la economía española en los albores del siglo XIX.




4. Una nueva orientación económica: Adam Smith



Adam Smith (1723 – 1790) nació en Escocia, fue un economista y filoósofo, gran exponente de la economía clásica. Tuvo una formación esperada en Glasgow y Oxford hasta que en 1740 obtuvo una beca para estudiar en la Balliol College de Oxford. Después ejerció, entre 1748 y 1751 como profesor ayudante de retórica y literatura en Edimburgo. En esta fecha fue nombrado catedrático de lógica, un año más tarde de filosofía moral
Renunció a la vida universitaria para convertirse en tutor del duque de Buccleuch, a quien acompañó en sus viajes por Suiza y Francia, donde conoció a los fisiócratas, cuyas ideas empleó, en especial las de Quesnay y Turgot para elaborar su teoría. En 1778 fue nombrado director de Aduana de Edimburgo, ejerció este cargo hasta su muerte en 1790, poco antes fue nombrado rector honorífico de la universidad de Glasgow.
Sin embargo, Adam Smith destaca por su obra cumbre; Una investigación sobre la naturaleza y causa de la riqueza de las naciones, más conocida como “La riqueza de las naciones” publicada en 1776.
En 1759 escribió la Teoría de los sentimientos morales, en la que trata el proceso de empatía, es decir, la capacidad de un individuo de ponerse en el lugar de otro. Descubre así el espectador imparcial la voz interior que dictaría la propiedad o impropiedad de las acciones.
El autor explica el origen de los sentimientos, una concepción dinámica e histórica de los sistemas morales
En The wealth of Nations se consagra como el padre de la economía política. En esta obra hace una dura crítica al mercantilismo. El argumento central de este texto es que la clave del bienestar social reside en el crecimiento económico potenciado a través de la división del trabajo, que conduce a la extensión de mercados y la especialización. Con la consecución del bien individual, en palabras de Smith, se lograría el bien común. Esto fue, en ocasiones, interpretado como egoísmo, aunque el autor deja claro que se puede empatizar con el egoísmo del otro entendiendo así sus necesidades para satisfacer mejor las propias.
El autor ve como el motor del desarrollo humano a la propensión a intercambiar. Esta obra es una guía para el diseño de la política económica del gobierno.
Aporta la diferenciación entre valores en uno y valores en cambio, la división del trabajo entendida como especialización de tareas que conllevaría una reducción de los costos de producción, predicción de posibles conflictos entre propietarios de las fábricas y sus trabajadores, la acumulación de capital como fuente del desarrollo económico, la defensa de la competencia mercantil como mecanismo eficiente de asignación de recursos.
Está considerado como el primer libro moderno de economía. El autor inició su redacción a su vuelta de un viaje por Europa que ya hemos tratado anteriormente y pretende sintetizar el pensamiento económico de toda su época. La obra se divide en cinco libros.
El centro de la obra está en el análisis del concepto de valor en uso; la utilidad de un objeto, y del valor en cambio, la capacidad de intercambiabilidad de dicho objeto por toros bienes. El factor principal que determina el valor es el trabajo que entraña el objeto, lo que da lugar a un precio natural.




En el Libro I establece que la riqueza de las naciones depende de la productividad y la cantidad. Estudia la división del trabajo, determinada por la extensión del mercado.
El Libro II establece la primacía del capital que se puede lograr a través del ahorro.
El libro III y IV hacen una enumeración del progreso de las teorías económicas a lo largo de la historia, criticando el mercantilismo y la fisiocracia.
El libro V trata las finanzas públicas, el modo de recaudar los ingresos públicos. Supone el inicio de la teoría liberal sobre tributación.
Influyó en múltiples pensadores, entre ellos ; David Ricardo, Kart Marx, Milton y Rose Friedman, Amartya Sen.
En el Libro I establece que la riqueza de las naciones depende de la productividad y la cantidad. Estudia la división del trabajo, determinada por la extensión del mercado.
El Libro II establece la primacía del capital que se puede lograr a través del ahorro.
El libro III y IV hacen una enumeración del progreso de las teorías económicas a lo largo de la historia, criticando el mercantilismo y la fisiocracia.
El libro V trata las finanzas públicas, el modo de recaudar los ingresos públicos. Supone el inicio de la teoría liberal sobre tributación.
Influyó en múltiples pensadores, entre ellos ; David Ricardo, Kart Marx, Milton y Rose Friedman, Amartya Sen.



5. El legado de Adam Smith en España.

Los nuevos aires de Adam Smith tuvieron una tardía, pero eficaz acogida en España. Se puede apreciar en los trabajos de Valentín de Foronda, Francisco de Cabarrús en un primer momento y después en las obras de Vicente Alcalá Galiano y Jovellanos, a quien habíamos citado con el pensamiento fisiocrático hispano.

Todos los autores españoles consideraban la iniciativa privada y el interés individual como principios motrices de la actividad económica y concedían que el Estado no debía intervenir en materia económica, siendo sólo un garante de la misma. Sin embargo, el desarrollo de estas teorías económicas llevó a una crítica al Antiguo Régimen y al orden social y económico.

Bibliografía

FLORISTÁN, ALFREDO, Historia Moderna Universal, Barcelona, Ariel, 2004.

FlORISTÁN, ALFREDO, Historia de España en la Edad Moderna, Ariel. 2004

VV.AA, Historia Universal Ilustrada, Barcelona, Noguer – Rizzoli – Larousse, 1974.

http://www.artehistoria.es/

2 comentarios:

David Alonso dijo...

Estimada Tania:
Está muy bien la amplitud de miras que le has dado el tema, aunque, en mi opinión, no queda claras las causas que explican por qué la Fisiocracia nació y se desarrolló en Francia.

En cualquier caso, este comentario es para mejorar el sistema de citas. Has señalado la bibliografía, cosa que está muy bien. Pero también se puede y debe señalar la fuente sobre la que se fundamenta una aseveración a lo largo del texto. Esto mejorará futuras entradas.
Un consejo: aplica este principio a trabajos y exámenes.

Un saludo

RUTH dijo...

Buenos dias

Me podrian explicar por favor lo del regimen antiguo, no me ha quedado muy claro.

muchas Gracias

Ruth